lunes, 11 de mayo de 2015

Cae

Y escribiré. ¿A ti te sirve, no? Uno cree que ya conoce sentimientos como el dolor, la felicidad, el amor, la sorpresa, la decepción; pero las palabras, leer, escribir, te pueden cambiar totalmente la concepción de éstos.
Cuando lees a alguien, es cuando realmente le conoces, cuando realmente te llega, cuando realmente te embarcas en su mar de sentimientos, sin tener ni idea de lo que te espera. Y muchas veces, desearías no haberlo hecho, pero el morbo del riesgo nos gusta demasiado.
Y te preguntas para qué lo hiciste. Lo has leído, algo ha ido mal, y no puedes ignorarlo. ¿Te echarás para abajo? No, ya has pasado por cosas parecidas. La solución es fácil, y lo sabes.
Pero lo valoras, no puedes dejarlo ir. No quieres. Tienes la sensación de que es algo único que creías que nunca llegaría; o que nunca más llegaría. ¿Vale la pena apostar por ello? ¿Siquiera vivirlo? De todo se aprende, me digo para calmarme.

¿Te precipitas? Cae. Pase lo que pase, te acabarás levantando.